Analgesia avanzada en mastectomía bilateral: bloqueo PEC e infusión continua con ropivacaína sin perder de vista la dosis ULTRADISSECTIONGROUP® | Caso clínico docente En cirugía de mama mayor, la analgesia multimodal ya no puede limitarse a “poner un bloqueo” y esperar que todo funcione. Cuando hablamos de una mastectomía bilateral, con bloqueos PEC bilaterales y catéteres interfasciales para perfusión continua, el reto no está solo en la técnica ecoguiada. El verdadero reto está en saber calcular, ajustar y vigilar la dosis real de anestésico local que el paciente recibe hora tras hora. :contentReference[oaicite:0]{index=0} El error frecuente no es elegir ropivacaína. El error es pensar en mililitros y olvidarse de los mg/kg/h. 1. El escenario clínico Paciente mujer de 57 kg, programada para mastectomía bilateral. El plan analgésico diseñado fue: bloqueo PEC I / PEC II bilateral colocación de catéter interfascial entre pectoral mayor y pectoral menor perfusión continua postoperatoria con ropivacaína A primera vista, la estrategia parece lógica: cirugía bilateral, dolor de pared torácica, necesidad de reducir opioides y mantener analgesia continua. Pero en perfusión bilateral, la pregunta crítica no es solamente: ¿Está bien colocado el catéter? La pregunta realmente importante es: ¿Cuántos miligramos por kilo por hora está recibiendo esta paciente? 2. Base anatómica del bloqueo PEC Los bloqueos PEC son técnicas interfasciales ecoguiadas diseñadas para cubrir territorios relevantes en cirugía de mama y pared torácica anterior. PEC I El plano principal se encuentra entre el músculo pectoral mayor y el músculo pectoral menor. Su objetivo principal es cubrir los nervios pectorales: nervio pectoral medial nervio pectoral lateral PEC II La extensión lateral del bloqueo permite alcanzar planos relacionados con el serrato anterior y ramas intercostales. Esto amplía la cobertura hacia: ramas intercostales T2–T6 territorio lateral de la pared torácica componente somático de la cirugía mamaria En una mastectomía bilateral, esta lógica anatómica tiene sentido, pero la bilateralidad cambia por completo el cálculo farmacológico. 3. Técnica ecoguiada: el plano importa La técnica se realiza habitualmente con transductor lineal en posición parasagital infraclavicular. Las estructuras principales a identificar son: músculo pectoral mayor, más superficial músculo pectoral menor, más profundo plano interfascial entre ambos La aguja se introduce en plano, buscando una hidrodissección clara del espacio interfascial. En este caso, el catéter se coloca precisamente en ese plano para permitir una perfusión continua. En bloqueos interfasciales, el plano correcto no solo define la eficacia. También define cuánto volumen necesitas para lograr difusión. 4. Estrategia farmacológica: por qué ropivacaína La ropivacaína es una elección habitual para perfusiones continuas por su perfil de seguridad relativo frente a otros anestésicos locales de larga duración. Tiene menor cardiotoxicidad que la bupivacaína y permite mantener analgesia prolongada en planos periféricos. En este caso, se planteó ropivacaína al 0,1%. La equivalencia es sencilla: Ropivacaína 0,1% = 1 mg/mL Y aquí empieza el razonamiento importante. 5. El problema clínico real: perfusión bilateral La perfusión inicial fue: ropivacaína 0,1% 10 mL/h por lado 20 mL/h total Si solo miras el flujo, podría parecer razonable. Pero si calculas la dosis: 20 mL/h × 1 mg/mL = 20 mg/h Ahora ajustamos por peso: 20 mg/h ÷ 57 kg = 0,35 mg/kg/h Este valor puede parecer todavía “posible”, pero se encuentra en un rango alto para una perfusión continua, especialmente si consideramos tres factores: la técnica es bilateral la paciente pesa 57 kg la perfusión puede mantenerse durante muchas horas 6. Concepto clave: la toxicidad no depende del volumen Este es el centro docente del episodio. La toxicidad sistémica por anestésico local no depende del volumen. Depende de la dosis real administrada. Y la dosis real se expresa en: mg/h y mg/kg/h En una perfusión interfascial, el volumen ayuda a difundir. Pero los miligramos son los que determinan la carga sistémica. Por eso, en bloqueos como PEC, TAP, ESP o serrato, muchas veces conviene mantener volumen y reducir concentración. 7. Objetivo terapéutico: bajar a un rango más seguro El objetivo razonable fue reducir la dosis hacia: 0,2–0,25 mg/kg/h Para una paciente de 57 kg, esto equivale aproximadamente a: 11–14 mg/h La perfusión inicial de 20 mg/h quedaba por encima de ese objetivo. Por tanto, había que ajustar. 8. Opción 1: mantener concentración y bajar flujo Una posibilidad era mantener ropivacaína al 0,1% y reducir el flujo total. Por ejemplo: 12–14 mL/h total equivalente a 12–14 mg/h Esto habría reducido la dosis a un rango más cómodo. Sin embargo, en bloqueos interfasciales hay un problema: si bajas demasiado el volumen, puedes comprometer la difusión del plano. 9. Opción 2: mantener volumen y bajar concentración La opción elegida fue más fisiológica para el plano interfascial: mantener el volumen y reducir la concentración Se bajó la concentración a: ropivacaína 0,05% La equivalencia es: 0,05% = 0,5 mg/mL Con el mismo flujo total: 20 mL/h × 0,5 mg/mL = 10 mg/h Ajustado por peso: 10 mg/h ÷ 57 kg = 0,17 mg/kg/h Este cambio mantiene la difusión del plano y reduce de forma clara la carga sistémica. 10. Preparación práctica de la dilución La preparación fue sencilla: 250 mL de ropivacaína al 0,1% + 250 mL de suero fisiológico Resultado: 500 mL de ropivacaína al 0,05% Es decir, una solución de 0,5 mg/mL. 11. Comparación antes y después Parámetro Antes Después Concentración 0,1% 0,05% Flujo total 20 mL/h 20 mL/h Dosis total 20 mg/h 10 mg/h Dosis por peso 0,35 mg/kg/h 0,17 mg/kg/h El cambio clínicamente relevante no fue bajar el volumen. Fue bajar la carga sistémica manteniendo la difusión. 12. Seguridad y monitorización En una perfusión continua bilateral, la vigilancia no es opcional. Debe prestarse atención a signos neurológicos tempranos: parestesias peribucales tinnitus alteración del nivel de conciencia mareo o síntomas inespecíficos Y también a signos cardiovasculares: bradicardia QRS ancho arritmias inestabilidad hemodinámica En este caso, los factores de riesgo eran claros: bilateralidad peso relativamente bajo perfusión prolongada posible acumulación progresiva 13. Perlas clínicas del episodio En bloqueos interfasciales, el volumen importa para la difusión. En perfusión continua, la toxicidad depende de los miligramos, no de los mililitros. En bloqueos bilaterales, siempre debes pensar