pKa y pH tisular
La llave y el candado:
por qué el fármaco no "coge" en tejido infectado
Un agente secreto, una puerta giratoria y un ambiente lleno de barro — así se explica, en una sola imagen, la razón química detrás de una infiltración fallida.
La analogía
El agente secreto y la puerta giratoria
Forma NO IONIZADA: el agente en su estado normal. Ligero, sin equipaje, atraviesa la puerta giratoria (la membrana lipídica del nervio) sin ningún problema.
El tejido inflamado o infectado es un ambiente lleno de "barro" — protones (H⁺) en exceso.
Al caer en ese medio ácido, el agente se llena de barro: se convierte en la forma IONIZADA, pesada y con carga eléctrica.
Intenta pasar por la puerta giratoria, pero se queda atascado fuera: es demasiado grande y pesado para cruzar.
Comparativa
Dos ambientes, dos resultados
pH ~7.4
Tejido sano
El fármaco está "limpio", sin carga. Cruza la membrana del nervio con facilidad.
→ Bloquea el dolor con normalidad.
pH ~6.0 – 6.4
Tejido infectado
El exceso de H⁺ carga la molécula. Se vuelve pesada y no logra atravesar la membrana.
→ Se queda fuera del nervio. No hace efecto.
Check de comprensión
Pregunta rápida en clase
"Si un paciente viene con un absceso o una herida infectada muy ácida, ¿por qué le duele la infiltración y además parece que el fármaco no le 'coge' bien?"
Porque el ácido del tejido infectado convierte el fármaco en su forma ionizada (cargada), atrapándolo fuera del nervio e impidiendo que atraviese la membrana.