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¿Debemos iniciar nuestras prácticas en anestesia regional con pacientes reales? Estado actual de la formación con cadáveres.

Autores: Dr. Mario Fajardo Pérez, Dr. Diego Garcia Servicio de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del dolor.Hospital Universitario de MóstolesMóstoles, Madrid (España) INTRODUCCIÓN La anestesia regional es una competencia con un gran componente técnico y práctico además de teórico. Por tanto, en el aprendizaje de procedimientos de anestesia regional, es fundamental la práctica y no sólamente las lecciones teóricas o el estudio. Al igual que para las técnicas quirúrgicas o intervencionistas de radiología, cardiología, neumología… se requiere un número de casos realizados (“curva de aprendizaje”) antes de lograr competencia en la práctica de una técnica de anestesia regional, siendo dicho número variable en función de la dificultad de la técnica principalmente [1].Es conocido que los programas de formación que incluyen simulación práctica de la realización de técnicas de anestesia regional, disminuyen la curva de aprendizaje, aceleran la adquisición de competencias y mejoran los resultados clínicos [2]. Entre dichos programas de simulación, los cadáveres ofrecen probablemente las condiciones más similares a la práctica clínica real, y son de hecho considerados el mejor sustituto a la práctica clínica quirúrgica entre las especialidades quirúrgicas [3], a pesar de no existir suficiente bibliografía comparando el entrenamiento con cadáveres y modelos sintéticos (“phantoms”). Entre las distintas técnicas de conservación cadavérica, la perfusión en Thiel es un método duradero que ofrece excelentes propiedades físicas y funcionales para una simulación intensiva de técnicas de anestesia regional [4].Realizamos una encuesta entre  profesionales sanitarios cuyos datos de contacto estaban disponibles entre la base de datos UltraDissection Group, para conocer el estado actual de la formación con cadáveres. MATERIAL Y MÉTODOS Se realizó una encuesta simple a través de formulario on-line con las siguientes preguntas (opciones de respuesta entre paréntesis): Años de experiencia como médico/a (0-5, 6-10, 11-15, más de 15, No soy médico/a) Años de experiencia como enfermera/o (0-5, 6-10, 11-15, más de 15, No soy enfermera/o) Especialidad (Texto libre) País (Texto libre) ¿Ha participado en algún curso con cadáveres? (Sí, No) A lo largo de su formación profesional, ¿ha utilizado cadáveres para perfeccionar sus técnicas? (Sí, No) ¿Tiene usted facilidad de acceder a instalaciones donde pueda utilizar cadáveres para su formación? (Sí, No) ¿Ha utilizado alguna vez cadáveres para practicar antes de hacer la técnica en pacientes? (Sí, No) ¿Cree usted que debería practicar con cadáveres antes de realizar una técnica en pacientes? (Sí, No) ¿Considera usted que practicar con cadáveres puede mejorar su práctica clínica? (Sí, No) ¿Considera usted que su práctica clínica mejoró después de practicar con cadáveres? (Sí, No) Cuantos días consideras debe durar un curso práctico? (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7) Al elegir un curso práctico, ¿preferiría uno con cadáveres? (Sí, No) Prefieres un curso donde puedas aprender realmente o donde te den créditos formativos? (Quiero aprender realmente, Quiero créditos formativos, Ambas) ¿Desea añadir algún comentario? (Texto libre) RESULTADOS Se han obtenido hasta el momento 162 respuestas con la siguiente distribución: Años de experiencia como médico/a. 0-5: 9.9%, 6-10: 16.7%, 11-15: 16.7%, más de 15: 49.4% Años de experiencia como enfermera/o: 0-5, 6-10, 11-15 y más de 15: 3.1-9.9%, No soy enfermera/o: 77.2% Especialidad (Texto libre): Anestesiología: 89, Rehabilitación: 10, Reumatología: 2, Traumatología: 3, Medicina Familiar: 10, Urgenciología: 3, Cuidados Intensivos: 2, Cirugía Plástica: 1, Medicina del Deporte: 1, Oftalmología: 1, Oncología: 1, Radiología: 1, Endocrinología: 1 País (Texto libre): España 43.2%,  Otros 57.8% ¿Ha participado en algún curso con cadáveres? Sí: 72.2% A lo largo de su formación profesional, ¿ha utilizado cadáveres para perfeccionar sus técnicas? SI: 67.7% ¿Tiene usted facilidad de acceder a instalaciones donde pueda utilizar cadáveres para su formación? Si: 22.8% ¿Ha utilizado alguna vez cadáveres para practicar antes de hacer la técnica en pacientes? Si: 57.4% ¿Cree usted que debería practicar con cadáveres antes de realizar una técnica en pacientes? Sí: 92.5% ¿Considera usted que practicar con cadáveres puede mejorar su práctica clínica? Sí: 98.8% ¿Considera usted que su práctica clínica mejoró después de practicar con cadáveres? Sí: 91.8% Cuantos días consideras debe durar un curso práctico? 1: 0%, 2: 28.4%, 3: 30%, 4: 16.7%, 5: 15%, 6: 3.3%, 7: 11.7% Al elegir un curso práctico, ¿preferiría uno con cadáveres? Sí: 95.1% Prefieres un curso donde puedas aprender realmente o donde te den créditos formativos? Quiero aprender realmente: 51.6%, Quiero créditos formativos: 0%, Ambas: 48.4% ¿Desea añadir algún comentario? 35 respuestas libres. Disección del plexo braquial sobre cadáveres en Thiel. Dr Mario Fajardo CONCLUSIÓN A pesar de que las ventajas de la formación en un entorno de simulación antes de realizar técnicas en pacientes reales están claramente establecidas, la mayoría de profesionales sanitarios siguen adquiriendo su formación práctica directa y principalmente del entrenamiento con pacientes, teniendo la simulación una importancia mínima. La dificultad de acceso a instalaciones de simulación es uno de los principales problemas que impiden que se extienda este tipo de formación.A pesar de que la población muestreada está relacionada con un grupo de formación en cadáveres, los resultados del estudio siguen siendo llamativos. Cabe esperar que en la población sanitaria en su conjunto, los resultados tiendan incluso a tener menos contacto con la formación práctica en entorno de simulación con cadáveres.Nos parece de vital importancia impulsar la simulación de técnicas de anestesia regional con cadáveres como paso previo a la práctica en pacientes reales, para incrementar la seguridad y eficacia de nuestras técnicas así como para acelerar las curvas de aprendizaje de nuestros profesionales en formación. BIBLIOGRAFÍA Konrad C, Schuper G, Wietlisbach M, Gerber H. Learning manual skills in anesthesiology: Is there a recommended number of cases for anesthetic procedures? Anesth & Analg 1998;36:635-639 Niazi AU, Nidhi HBS, Arun PG, Vincent ChW. Ultrasound-guided regional anesthesia performance in the early learning period: Effect of simulation training. Regional Anesthesia & Pain Medicine 2012;37:51–54 Holland JP, Waugh L, Horgan A, Paleri V, Deehan DJ. Cadaveric hands-on training for surgical specialties: is this back to the future for surgical skills development? J Surg Educ. 2011;68:110–116 Munirama S, Eisma R, Columb M (2016). Physical properties and functional alignment of soft-embalmed Thiel human cadáver when used as a simulator for ultrasound

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Clinical Case Summary: A 58-year-old female patient underwent hip arthroplasty

Clinical Case Summary: A 58-year-old female patient underwent hip arthroplasty (hip prosthesis surgery) with the administration of a regional anesthesia technique (pain block) for postoperative analgesia and intraoperative comfort. A lumbar epidural was employed to position the patient for surgery while managing her pain, and a lateral femorocutaneous nerve block was performed to manage incision-related pain. Postoperative Symptoms: •Burning sensations in the sciatic nerve territory: This symptom suggested potential involvement or injury to the sciatic nerve, possibly related to surgical traction.•Weakness and loss of strength on the anterior aspect of the leg: This symptom likely points to involvement of the femoral nerve, with electromyography (EMG) results indicating L2 nerve root involvement.•Foot drop: The patient presented with this condition, a common sign of peroneal nerve injury. The peroneal nerve, a branch of the sciatic nerve, is particularly vulnerable during surgeries involving hip and knee manipulation due to its fine structure. Analysis of Nerve Injury: •Peroneal nerve injury: The burning sensation and foot drop suggest compression or traction-related injury to the peroneal nerve, which is more prone to damage due to its smaller size compared to the tibial component of the sciatic nerve. This is commonly seen in hip and knee surgeries where excessive traction or poor positioning may lead to compression.•Femoral nerve involvement: The patient’s weakness in hip flexion suggests femoral nerve injury, likely exacerbated by excessive flexion or traction during surgery, compounded by pre-existing sarcopenia and fatty degeneration of the psoas muscle in this elderly patient.•L2 root component: The involvement of L2, as detected by EMG, is likely related to a mechanical factor, possibly related to positioning or traction, rather than the spinal anesthesia itself. Spinal anesthesia typically does not selectively affect a single nerve root, making mechanical factors more plausible. Reflection for Students: This case emphasizes the importance of: 1.Positioning during surgery: Improper positioning can lead to nerve injuries, particularly in elderly patients with sarcopenia or degenerative muscle conditions.2.Understanding peripheral nerve vulnerabilities: The peroneal nerve is particularly prone to injury due to its delicate structure, especially in the context of surgeries that require traction or extended manipulation of the lower limb.3.Multifactorial nature of nerve injuries: Nerve damage may result from a combination of factors, including intraoperative positioning, the use of surgical retractors, and patient-specific vulnerabilities (e.g., muscle degeneration).4.Postoperative monitoring and early diagnosis: Prompt recognition of symptoms like foot drop or burning sensations is crucial for early intervention, which may help minimize long-term functional deficits. This case can serve as a valuable teaching point in understanding the complexities of nerve injuries in orthopedic surgeries, particularly those involving the hip.

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Experto en anestesia regional del miembro inferior

Nervio Ciático (Sciatic Nerve) Anatomía General: Origen: Plexo sacro (L4, L5, S1, S2 y S3). Trayecto: Sale de la pelvis a través del agujero ciático mayor, pasa por debajo del músculo piriforme y desciende por la región glútea, entre el trocánter mayor y la tuberosidad isquiática. Continúa hacia la parte posterior del muslo, dividiéndose en sus ramas tibial y peroneo común cerca de la fosa poplítea. Inervación: Inerva los músculos de la parte posterior del muslo y casi toda la pierna, incluyendo los músculos del pie. Sensitivamente, cubre la mayor parte de la pierna y el pie, excepto la cara medial. Vías de Abordaje: Vía Anterior: Posición del paciente: Decúbito supino con rotación externa moderada del muslo. Punto de referencia: Aproximadamente 8 cm distal al pliegue inguinal, en la cara interna del muslo, a nivel del trocánter menor. Profundidad del nervio: Aproximadamente 7 cm bajo el músculo aductor mayor. Técnica: Utilizar sonda ecográfica transversalmente al eje de la pierna. Puncionar 1 cm por debajo de la sonda y avanzar hasta localizar el nervio ciático, caracterizado por su forma ovalada hiperecoica​​. Vía Posterior (Transglúteo): Posición del paciente: Decúbito lateral o prono. Puntos de referencia: Línea que conecta la espina ilíaca posterior superior (EIPS) y el trocánter mayor. El punto de punción se encuentra 5 cm por debajo de esa línea. Profundidad del nervio: Se localiza profundo al músculo piriforme, entre los músculos glúteo mayor y el cuadrado femoral. Técnica: La aguja debe atravesar el músculo glúteo mayor y llegar al nervio ciático en su trayecto profundo, cuidando de evitar la compresión nerviosa​​. Vía Laterotrocantérea: Posición del paciente: Decúbito supino con ligera inclinación lateral hacia el lado sano. Punto de referencia: 2 cm por debajo del trocánter mayor. Profundidad del nervio: Aproximadamente 3 cm bajo el músculo glúteo mayor. Técnica: Utilizar ecografía para identificar el nervio ciático y puncionar 1 cm por debajo de la sonda​​. Vía Glútea y Subglútea: Posición del paciente: Decúbito lateral o prono. Punto de referencia: Trazar una línea entre el trocánter mayor y la tuberosidad isquiática, el punto de punción se encuentra 3-4 cm distalmente al punto medio de esta línea. Profundidad del nervio: El nervio ciático se encuentra entre 4-5 cm bajo el músculo glúteo mayor, apoyado en el músculo cuadrado femoral​​. Técnica: Bloquear el nervio femorocutáneo posterior simultáneamente con la misma punción. La ecografía facilita la localización del nervio ciático con su imagen hiperecoica en forma de huso​​. Indicaciones Clínicas: Cirugía de extremidad inferior: Especialmente en pie, tobillo y rodilla. Control del dolor perioperatorio: Se puede considerar colocar un catéter en la región subglútea para infusión continua. Consideraciones: Ecografía: Es esencial en todos los abordajes para asegurar una correcta localización del nervio y evitar complicaciones como la inyección intraneural o intravascular. Complicaciones: Posible lesión isquémica del nervio, punción intraneural, hematomas o inyecciones intravasculares​​. Nervio Femoral (Nervus Femoralis) Origen: L2, L3, L4 (Ramas del plexo lumbar). Trayecto: Desciende a lo largo del músculo psoas mayor, pasa por debajo del ligamento inguinal y entra en el triángulo femoral. Se divide en ramas anteriores y posteriores. Inervación: Motor: Músculos del compartimento anterior del muslo (cuádriceps, sartorio). Sensitivo: Piel de la parte anterior y medial del muslo, cara medial de la pierna (a través del nervio safeno). Funciones: Flexión de la cadera y extensión de la rodilla. Importancia Clínica: Bloqueo del nervio femoral es común en cirugías de cadera, rodilla y fémur, proporcionando analgesia postoperatoria y anestesia quirúrgica. Evaluación de lesiones del nervio, como en casos de neuropatía femoral. El bloqueo del nervio femoral es fundamental en anestesia regional para procedimientos en el muslo, rodilla y parte superior de la pierna. Se realiza habitualmente con guía ecográfica, identificando el nervio bajo el ligamento inguinal, junto con las arterias y venas femorales. Indicaciones del procedimiento Cirugías de la rodilla, como artroplastias. Fracturas del fémur. Analgesia postoperatoria en cirugías del muslo y cadera. Técnica de realización del abordaje ecoguiado Posición del paciente: Decúbito supino con la pierna ligeramente abducida. Material necesario: Aguja de bloqueo periférico de calibre fino (22G o 24G), ultrasonido con sonda lineal, y anestésico local (como ropivacaína o bupivacaína). Metodología: Colocar la sonda del ultrasonido en el pliegue inguinal para identificar la arteria femoral. Localizar el nervio femoral lateralmente a la arteria. Insertar la aguja en dirección lateral-medial, con visualización en tiempo real mediante ultrasonido. Inyectar el anestésico local alrededor del nervio hasta que quede completamente rodeado. Evaluación del bloqueo: Se verifica la pérdida de sensibilidad en la parte anterior del muslo y la incapacidad para extender la rodilla. Este procedimiento es esencial para garantizar un adecuado control del dolor en cirugías ortopédicas del miembro inferior. Nervio Obturador (Nervus Obturatorius) Resumen Anatómico del Nervio Obturador: Origen: Se origina de las ramas anteriores de las raíces lumbares L2, L3 y L4, formando parte del plexo lumbar. Trayecto: Desciende a través del músculo psoas, cruza la articulación sacroilíaca y continúa por la pelvis hasta el foramen obturador. Se divide en dos ramas, anterior y posterior, que inervan los músculos de la parte medial del muslo. Inervación: Rama anterior: Inerva los músculos aductor largo, aductor corto, grácil, y ocasionalmente da una rama sensitiva para la piel de la cara medial del muslo. Rama posterior: Inerva los músculos aductor mayor y obturador externo, así como la cápsula articular de la rodilla. Funciones: Controla la aducción de la pierna y la sensibilidad en la cara medial del muslo. Importancia Clínica: El bloqueo del nervio obturador se utiliza para evitar los espasmos musculares durante procedimientos como la resección transuretral de próstata o para aliviar el dolor en cirugías de la cadera​​. Indicaciones del Procedimiento Técnica de Bloqueo Ecoguiado del Nervio Obturador: Posición del paciente: Decúbito supino, con la pierna ligeramente abducida. Material: Aguja de 100 mm, neuroestimulador y equipo estéril. Metodología: El bloqueo se realiza guiado por ultrasonido o por referencias anatómicas, buscando la respuesta de contracción de los músculos aductores. Volumen de anestésico: Se recomienda entre 5-15 ml de lidocaína o bupivacaína​​. Abordaje Anatómico del Bloqueo: Puntos de Referencia Anatómicos: El nervio

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Experto en miembro superior

  El bloqueo interescalénico es una técnica anestésica utilizada para bloquear el plexo braquial a nivel de los troncos nerviosos en la región del cuello, específicamente entre los músculos escalenos anterior y medio. Este tipo de bloqueo se usa comúnmente para proporcionar analgesia o anestesia en procedimientos quirúrgicos en el hombro y el brazo superior. Anatomía relacionadaEl plexo braquial está formado por las raíces de los nervios espinales de C5 a T1, que se agrupan en troncos que pasan entre los músculos escaleno anterior y medio en su camino hacia el brazo. El bloqueo interescalénico se dirige principalmente a los troncos superior y medio del plexo braquial (C5-C7), lo que lo hace especialmente útil para procedimientos que afectan la parte superior del brazo y el hombro. Sin embargo, debido a que puede no incluir completamente la cobertura de C8 y T1, es menos efectivo para procedimientos que afectan las manos o los dedos. Técnica de bloqueoPosicionamiento: El paciente generalmente está en posición semi-sentada o decúbito supino con la cabeza girada hacia el lado opuesto del sitio de la inyección.Localización del plexo braquial: Utilizando un transductor lineal de alta frecuencia, el médico puede visualizar el plexo braquial como una estructura hiperecoica en forma de un conjunto de nodos ubicados entre los músculos escaleno anterior y medio.Inserción de la aguja: Bajo guía ecográfica, la aguja se inserta a través de la piel y se avanza en plano hasta la ubicación deseada entre los músculos escalenos, evitando estructuras vasculares y pleurales.Inyección de anestésico local: Se administra una mezcla de anestésicos locales para bloquear los troncos nerviosos, lo que proporciona una anestesia rápida y efectiva para procedimientos en el hombro y la parte superior del brazo.Complicaciones potencialesEntre las complicaciones potenciales están la parálisis del nervio frénico (causando dificultad para respirar en algunos pacientes), la punción accidental del vaso subclavio, y el riesgo de neumotórax si la aguja se avanza demasiado profundo. Es una técnica efectiva y frecuentemente utilizada cuando se requiere anestesia regional para procedimientos quirúrgicos en el hombro o el brazo superior​​. El bloqueo supraclavicular es una técnica utilizada para anestesiar el plexo braquial, proporcionando anestesia a la extremidad superior. Este abordaje se realiza a nivel de los troncos del plexo braquial, que están agrupados lateralmente a la arteria subclavia, lo que permite cubrir una gran extensión del miembro superior, desde el hombro hasta la mano. Históricamente, el bloqueo supraclavicular tenía una alta tasa de complicaciones como el neumotórax debido a técnicas basadas en referencias anatómicas sin guía. Sin embargo, con la llegada del ultrasonido, la visualización en tiempo real de la anatomía ha permitido que esta técnica sea mucho más segura y precisa. La identificación de la arteria subclavia, la primera costilla y la cúpula pleural mediante ultrasonido ha reducido significativamente el riesgo de neumotórax y ha permitido una mayor precisión en la administración del anestésico local. Existen varias técnicas para realizar este bloqueo, incluyendo la inyección en el «bolsillo de esquina» (corner pocket) entre la arteria subclavia y el tronco inferior, así como la técnica intracluster, donde se inyecta anestésico en el centro del plexo. No obstante, ambas técnicas pueden llevar a la anestesia incompleta de áreas como el territorio del nervio cubital o un mayor riesgo de inyección intraneural. Una nueva técnica denominada abordaje intertruncal ha sido propuesta, la cual consiste en inyectar el anestésico local entre los troncos superior y medio, y entre el medio y el inferior, en los planos adiposos que los separan. Este abordaje busca una dispersión más homogénea del anestésico y reduce el riesgo de complicaciones, ya que la aguja se mantiene más alejada de la pleura y evita la inyección intraneural, respetando la integridad del epineuro de los troncos​. El bloqueo axilar del plexo braquial es uno de los abordajes más comunes y seguros, descrito por primera vez en 1911 por Hirschel y actualizado por De Jong en 1961. Se realiza en el hueco de la axila, que contiene el plexo braquial ya completamente formado, donde la arteria axilar acompaña al plexo a lo largo de su trayecto distal a la clavícula. Este bloqueo es particularmente útil para anestesiar la mitad distal de la extremidad superior, lo que lo hace ideal para intervenciones quirúrgicas del codo, antebrazo y mano. A pesar de su alta efectividad (hasta 95% con multiestimulación), una de sus limitaciones es su capacidad insuficiente para anestesiar el tercio proximal de la extremidad. Procedimiento:Posición del paciente: Se coloca al paciente en decúbito supino con el brazo en abducción de unos 90° y el antebrazo flexionado.Técnica de punción: Se localiza el pulso de la arteria humeral en la unión del tercio proximal y los tercios distales de su recorrido. La punción se realiza justo por debajo de este pulso para inyectar anestésico en los nervios principales (mediano, radial, ulnar y musculocutáneo).Neuroestimulación: Se utiliza un neuroestimulador para identificar los nervios y se inyecta anestésico local, logrando una respuesta distal en la mano del paciente.Anestésicos locales: Los anestésicos comúnmente utilizados incluyen lidocaína y bupivacaína, según la duración del procedimiento. Se emplean volúmenes de 30-50 ml para garantizar la cobertura adecuada de los nervios.Complicaciones:Aunque las complicaciones son poco frecuentes, las más comunes incluyen punción vascular, hematoma, o lesión neural. La adecuada neuroestimulación y aspiración previa a la inyección minimizan estos riesgos​​​. El bloqueo de nervios periféricos es una técnica anestésica utilizada principalmente en la anestesia regional para proporcionar alivio del dolor o anestesia en áreas específicas del cuerpo, particularmente en procedimientos quirúrgicos de extremidades. Los bloqueos de nervios periféricos funcionan al interrumpir temporalmente la transmisión de señales de dolor a través de los nervios, lo que proporciona alivio del dolor y anestesia localizada sin afectar significativamente otras funciones del cuerpo. Existen varios tipos de bloqueos de nervios periféricos según el área o el nervio objetivo. Un ejemplo específico es el bloqueo del plexo braquial, que anestesia el miembro superior (brazo, antebrazo, mano), a menudo utilizando una inyección de anestésico local en los nervios que emergen del plexo braquial. En cuanto al bloqueo del plexo braquial,

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